Nuestros recursos psicológicos son características personales positivas de nuestra personalidad que ayudan a actuar y organizar el comportamiento, hay evidencias de que estas características contribuyen a combatir la adversidad y superar los problemas de salud y de la vida, actuando como amortiguadores del estrés o eventos adversos.
Entre los recursos psicológicos que más atención han recibido en la literatura, se encuentran el optimismo, la capacidad de perdonar, la gratitud, el sentido de coherencia, el valor y la amabilidad.