CLAVES PARA SENTIRNOS BIEN

CORRIGE ERRORES.

La mejor manera de comenzar a atraer a tu vida a personas valiosas es recapacitar y rectificar tu proceder con respecto a las relaciones existentes.

Como primera medida, vamos a ocuparnos del vínculo de mayor importancia, el más íntimo: 

EL TUYO CON TU PROPIA PERSONA.

¿Cuáles son tus rasgos desagradables?, ¿Tienes un espíritu crítico y emites juicios demasiado duros sobre otras personas?. Juzgar a los demás no tiene nada de atractivo. Más bien lo contrario.

Nadie quiere que lo juzguen, de modo que si deseas atraer reconocimiento y prosperidad, esta es una de las áreas que tendrás que trabajar

Como es lógico, quería eliminar este rasgo negativo de mi personalidad, y después de investigar un poco, descubrí la fuente. ¡Yo misma!. Las persons que juzgan con dureza a los demás suelen ser ferozmente autocríticas. Se exigen demasiado, y cuando no lo consiguen, se castigan. Se juzgan y se evalúan, y terminan aplicando a sus seres queridos la misma vara de medida con la que se juzgan a sí mismos, sin comprender que los demás tienen sus propios criterios, tan respetables como los suyos. No es muy justo, ¿no te parece?.


Si eres tan autoexigente, es posible que las personas a quienes ames consideren que exageras demasiado con tus críticas.

En principio, la cura mágica de este desagradable aspecto de la personalidad pasa, antes que nada, por ser indulgente con uno mismo. Cuando dejes de juzgarte con tanto rigor, encontrarás que hay lugar en tu corazón para perdonar también a los demás. Insisto, primero debes ocuparte de ti
La mayoría de las personas cargan con una lista entera de cosas que nunca se perdonaron y por las que siguen castigándose. Errar es humano. Toma papel y bolígrafo y haz una lista de todo aquello que no te has perdonado.
Revisa la lista y mira con quiénes puedes ponerte en contacto para disculparte. En algunos casos puede bastar con disculparse. En otros, quizá necesites enmendar las cosas.

Ármate de valor y pide disculpas o repara lo que haga falta. Te sorprenderá la cantidad de energía que este ejercicio libera. Pide disculpas, enmienda o rectifica y, sobre todo, perdónate.

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USA EL NO.

A algunas personas les preocupa que, si dicen “No, gracias”, se termine la serie de nuevas oportunidades. De hecho, sucede al revés. Al decir que no, reservas espacio para las oportunidades y relaciones adecuadas.

Si no puedes decir que no directamente, deja el asunto en suspenso por algún tiempo. Contesta algo así como: “Gracias por la invitación, pero ahora mismo no se si podré. ¿Te puedo llamar mañana para confirmarlo?”.
Suele ser difícil determinar sobre la marcha si uno quiere o no hacer algo, y nuestra respuesta inicial está basada, por lo general, en la necesidad de agradar a la otra persona. Tal respuesta produce un “si” instantáneo cuando en el fondo queremos decir que no.
 Si te das algo de tiempo para pensarlo, siempre puedes llamar al día siguiente y aceptar la invitación, declinarla o proponer otra solución

Suele ser difícil determinar sobre la marcha si uno quiere o no hacer algo, y nuestra respuesta inicial está basada, por lo general, en la necesidad de agradar a la otra persona. Tal respuesta produce un “si” instantáneo cuando en el fondo queremos decir que no. Si te das algo de tiempo para pensarlo, siempre puedes llamar al día siguiente y aceptar la invitación, declinarla o proponer otra solución

“Me gustaría mucho hacerlo, y te agradezco que hayas pensado en mí. De hecho tu ofrecimiento,  me honra, pero lamentablemente no puedo aceptarlo. Quizá otra persona esté disponible.